Entre comillas

Muy buenos días estimados lectores, siempre es para mí un placer compartir con ustedes, aún cuando cada mañana nos saludamos, es excepcional  poder interactuar a través de esta columna.
Muchas veces cuando ocurre un homicidio en San Miguel de  Allende, hemos escuchado la frase “seguro andaba en malos pasos” o “a nadie matan por buena persona”, pero ¿Que tan cierta es esta afirmación?
Desde el gobierno de Felipe Calderón, cuando en el país comenzó una guerra declarada contra el narcotráfico,  las cifras de homicidios empezaron a crecer  y la justificación de las autoridades fue que ‘solo se matan entre ellos, es parte del conflicto’, situación que llevó a normalizar la violencia.
Ahora es común para la ciudadanía escuchar que mataron a una persona o hasta 15, y buscan tranquilizarse señalando “si hubieran estado en su casa nada les hubiera pasado, pero les gusta andar de fiesta”. Sí, en la actualidad ir de antro o de fiesta, es motivo para ser asesinado. Trabajar en un bar también es motivo, salir el fin de semana a un bar con mala reputación es motivo, siempre habrá un motivo para ser asesinado.
Así lo han expresado las autoridades tanto municipales como estatales, en cada hecho delictivo y antes de señalar la identidad ya saben que se trataba de un delincuente y lo peor es que usan a los medios de comunicación para generar en la ciudadanía la idea de que “todos los que matan andan en malos pasos”.
Sin embargo, tan solo en el 2018, en Guanajuato,  15 menores de edad fueron asesinados como “daño colateral” y por lo menos 12 personas adultas fueron asesinadas por “error”.
Esto sin mencionar las víctimas de secuestro, los desaparecidos, en su mayoría personas con un modo honesto de vivir.
Según el Observatorio Ciudadano de Tabasco, criminalizar a las víctimas abona a la impunidad. A la ciudadanía no le importa exigir cuentas por “delincuentes” e incluso se alegran de la muerte de algunos.
El alcalde de San Miguel de Allende ha señalado que su labor es cuidar ciudadanos de bien, no delincuentes, y en esto tiene razón, el sistema penitenciario es el encargado de cuidar delincuentes, su trabajo es prevenir delitos y brindar seguridad a toda la ciudadanía, pues como establece el principio de inocencia, nadie es culpable hasta que lo determine un juez.
Del 2015 a la fecha, la cifra de homicidios en Guanajuato se ha triplicado, sin embargo, la ciudadanía no ha exigido demasiado, lo más que hemos  hecho es conmovernos por uno o dos casos, que a los pocos días se olvidan.
Si la ciudadanía, aquella que se levanta de madrugada a “partirse la madre” como coloquialmente decimos, se sumara a la exigencia de seguridad y a la solicitud de verdaderas medidas para mitigar los delitos, “otro gallo nos cantara”
Sin embargo mientras sigamos normalizando los homicidios, no nos sorprenda que el día de mañana la realidad nos alcance (ya que hasta el momento la realidad nos es indiferente)

Autor: Mar

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: