Libertario

La libertad es una conquista por la cual se lucha día a día, es imposible construir grandes cosas con pequeños esfuerzos; algunas ocasiones la lucha dura un año, una década… 50 años o es interminable

Nuestro país se encuentra en ejercicio de un experimento social al cual muchos nos encontramos esperanzados en que aquellas viejas prácticas y enfoques de formas de gobierno obsoletas avancen hacia una mayor valoración del individuo –en términos de sujeto de derechos-, pero a la vez del reconocimiento de los derechos colectivos que como sociedad mexicana hemos estado demandando.

Recientemente hemos observado como algunos participantes de la elección a la Presidencia de San Miguel de Allende han aprovechado el marco legal electoral para la participación institucional, autónoma e independiente en la pasada contienda electoral. En dicho ejercicio resultó de gran interés la manifestación de la voluntad de distintos sectores enfatizando la necesidad de que exista una representación focalizada en el ámbito local y que responda a una dinámica propia, un ejercicio que tome distancia de las viejas prácticas institucionales partidistas y de las formas convencionales de hacer política, y avanzar hacia un ejercicio real de representación de los intereses sentidos de la población.

Hoy en la conmemoración de los 50 años de la matanza de Tlatelolco estamos obligados en hacer un corte de caja que nos permita valorar los logros alcanzados y entender qué sigue quedando pendiente por construir.

Durante el avanzar de los últimos 50 años hemos podido ver como se van logrando el reconocimiento de distintos derechos ciudadanos, así como la víspera de una libertad de expresión, siendo esta última un derecho que hoy en día muchas veces se interpreta que es exclusiva de quienes ocupen algún cargo de representación institucional, popular o de los comúnmente llamados de poder.

Recientemente entre la población y la clase política de San Miguel de Allende, ha surgido una discusión respecto a los resultados de la elección anterior, así también, respecto a las acciones que algunos de los participantes de la misma han asumido, o como dirán algunos otros “se han atrevido a llevar a cabo”.

A lo largo de muchos años e incontables luchas sociales hoy en día podemos disfrutar de un marco legal que dé validez a las acciones que se lleven a cabo, tal  es el caso del ejercicio del recurso legal de la impugnación. La impugnación es un derecho con el que cuentan los actores políticos para solicitar una revisión de acciones o resultados que no garanticen un resultado que brinde certeza, transparencia y legalidad; lo anterior no deba interpretarse como una acción dirigida a una persona o partido político, sino que es un recurso legal al cual se recurre en la medida que se enfatiza que existiendo reglas, procesos y protocolos para el ejercicio de la elección deban los mismos cumplirse. He ahí el gran dilema de todo lo que se lleva a cabo.

Se entiende por lo tanto, que las acciones ejercidas hasta el momento sólo son las mismas que con base a un ejercicio de derechos y acciones legales se deban recurrir y ejercer. No deba darse satanización alguna por exigir que predomine lo establecido en las distintas leyes.

Tergiversar los derechos político electorales de los ciudadanos señalándolos de “robo” hoy en día parece inaceptable e intolerable, y más cuando entendemos que han sido actitudes como la señalada las que han dado pauta a injusticias históricas como la que se conmemora hoy 2 de octubre; lo anterior no solo nos obliga a pensar en la matanza de Tlatelolco, sino que esas actitudes también impulsaron la matanza de estudiantes en los años 70, el asesinato de indígenas en Acteal, la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la censura y hostigamiento a Carmen Aristegui, imposición de parquímetros, justicia selectiva a quienes piensan distinto y demás acciones que hoy nos confrontan como sociedad. Tal parece que algunas cosas tardarán un poco más en cambiar.

Estamos ante una oportunidad histórica de construir un futuro con justicia y paz para todas las personas de nuestra comunidad, parece ser que hoy en día el pueblo sanmiguelense está avanzando en la búsqueda de un ejercicio de sus derechos, esperemos que por exigirlos no seamos satanizados ni arrojados a la hoguera.

Es tiempo de asumir el llamado histórico de avanzar a la consolidación de nuestras libertades.

LA DEL ESTRIBO.- El momento histórico del 68 nos llevó a extremos impensables, algunos creen se actuó de forma extraordinaria contra “revoltosos” que pretendían desestabilizar al país, otros creen este tipo de movimientos sociales son necesarios para adquirir derechos que son negados por quienes deberían proveerlos y es abominable atacar al pueblo que lucha por sus derechos. Sin duda matar estudiantes para contener multitudes no es la opción más viable, aunque muchos priistas como el exdelegado de la CONAGUA lancen vivas al expresidente Diaz Ordaz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s