La tragedia que cimbró a San Miguel de Allende

La madrugada del 14 de Enero del 2017 en una finca ubicada en Ampliación de Cieneguitas, varios elementos de Policía Ministerial realizaron un operativo debido a que presuntamente se desarrollaban actividades ilícitas en dicho lugar.

Durante los primeros minutos del sábado 14 inició una balacera,   las ráfagas de armas de alto calibre comenzaron a escucharse, prolongándose  por más de 2 horas, cuando el grupo GERI entró a la vivienda encontró a tres menores de edad sin vida y a dos padres de familia muertos de miedo.

Lo que ocurrió en la finca durante el tiempo que duró la balacera aún sigue siendo un misterio a pesar de la sentencia emitida contra Antonio Luna, padre de los menores.

UNA FAMILIA CON SUEÑOS

Antonio y Juana eran una familia normal que luchaba por salir adelante, se casaron ante  la iglesia para cumplir el sueño de la madre de Juana, ver a su hija “bien” ante Dios, el cáncer no le dio tiempo de vivir su sueño, sin embargo ellos cumplieron el deseo y un año antes de la tragedia inesperada se casaron en el Templo de San Antonio.

La fiesta por la unión se realizó en la propiedad donde ocurrió la tragedia, una finca en la Salida a Dolores que Antonio cuidaba diariamente donde regaba plantas y alimentaba los animales, era un espacio grande que en un momento fue pensado como Centro Nocturno pero que no se concretó debido a cuestiones legales.

LA NOCHE DE LA TRAGEDIA

La noche del 13 de Enero todo parecía normal, los niños disfrutaban de ver televisión, debido a que en su casa no contaban con los servicios elementales y sobre una mesa de billar vivían su inocencia, disfrutando caricaturas.

Sin embargo minutos después de la medianoche el sonido de armas de alto poder los alertó y despertó al más pequeño de los niños, procediendo a ocultarse de las balas que en decenas de ocasiones perforaron las paredes de la propiedad que vigilaba Antonio.

El dueño de la propiedad le había entregado con anticipación al padre de familia, un arma de 6 balas para que se sintiera seguro en la zona despoblada que se encuentra ubicada la finca. Antonio y Juana siempre buscaron proteger a sus hijos, los encerraron en el baño, mientras en el patio de la propiedad las balas se seguían escuchando.

Los padres de familia pidieron ayuda pero nadie los escuchó, las autoridades solo prometían ir en camino, sus hermanos  de Antonio y Juana no podían llegar debido a que la zona ya estaba cercada, su patrón dormía tranquilamente por lo que no escuchó sus llamadas de auxilio, fueron dos horas que el miedo y la incertidumbre se apoderaron de la familia Luna.

Antonio pensó eran delincuentes, nadie tiene certeza de lo sucedido, lo que pasó por su mente, sólo su declaración acerca de que él es culpable. A las 2 de la mañana los niños fueron ejecutados de un disparo en la cabeza, 34 minutos después ingresó a la propiedad el Grupo Especial de Respuesta Inmediata (GERI) quienes localizaron la escena, Antonio les disparó a los policías debido a que  no se identificaron, ni usaron altavoz para advertir su ingreso.

Pasaron más de 12 horas tras el ingreso de policías a la finca ubicada en la Carretera San Miguel a Dolores para que Juana y Antonio rindieran su declaración, la mañana del 15 de Enero Juana fue liberada y recibió los cuerpos de sus tres hijos: Mateo, Adrián y Gabriel; la única respuesta que tenía era lo que los agentes del Ministerio Público le dieron: “tu esposo mató a tus hijos”

 

EL PROCESO DEL JUICIO

La noticia sucumbió las redes sociales, los medios se volcaron a la casa de la familia Luna Chávez ubicada en la Colonia San Luis Rey, fueron días tensos, de dolor para un pueblo, incertidumbre y silencio por parte de las autoridades. El 20 de Enero Antonio fue vinculado a proceso por homicidio en razón de parentesco y un cargo por tentativa de homicidio.

En Marzo logramos platicar un par de minutos con Antonio, se encontraba devastado, no podía articular una frase completa sin que se le quebrara la voz, sólo recordaba el ruido de los disparos una y otra vez, mencionó una frase un poco confusa:  “mis hijos están muertos, dicen que yo los maté, pero no recuerdo”. A los pocos días se filtró a Milenio León su última presentación ante el juez, se había  declarado culpable.

EL JUICIO

Finalmente Antonio Luna fue sentenciado el 19 de Julio, la condena fue de 16 años 8 meses de prisión al aceptar haber asesinado a sus tres hijos durante un enfrentamiento entre criminales y elementos de la procuraduría estatal la madrugada del  14 de enero.

Su abogado, Rafael Heredia Rubio declaró al término de la audiencia: “Estamos ante una pena de 16 años 8 meses, la mínima, es lo mínimo y, conforme a la buena conducta que tendrá, seguramente saldrá en mucho tiempo menos”. El abogado también explicó que Toño confesó haber matado a sus tres hijos con la pistola calibre 22 con la que vigilaba el salón de fiestas en el que ocurrieron los hechos.

Aclaró que Toño cometió los crímenes en presencia de su esposa, Juana Antonia Luna Chávez, debido al miedo que tuvo en torno a que sus hijos fueran asesinados o secuestrados por los grupos armados que, durante dos horas, los mantuvieron en medio de un fuego cruzado.

“Lo hizo por el gravísimo miedo que tenía de que le hicieran más daño, que los secuestraran, el miedo fue brutal, el que tuvo Antonio, y también lo tenían los niños y también lo tenía su señora esposa”, señaló el reconocido abogado. Agregó que ante esta situación Toño Luna en realidad estaba enfrentando una condena mínima de 75 años de prisión.

Sin embargo, dijo que al haber confesado el crimen se le disminuyó un tercio la sentencia y al acreditarse que su voluntad estaba “disminuida” en esos momentos, se le redujo otro tercio, por lo tanto, la sentencia final quedó en 16 años y 8 meses de prisión por el homicidio de sus hijos Mateo, Juan Adrián y Gabriel, de 4, 8 y 11 años de edad.

A un año de la tragedia,  Antonio Luna purga su condena en el Centro de Readaptación Social de San Miguel de Allende, su esposa y familiares frecuentan la tumba de los tres menores que siempre luce llena de globos y flores.

Hasta el momento no hay información contundente sobre quienes estaban en esa finca ni qué delito perseguían los elementos de la Procuraduría Estatal.

La ciudadanía comparte un sentimiento de injusticia y abandono  por parte de las autoridades de los tres niveles,  confían en la inocencia de Toño Luna y esperan algún día conocer de vivavoz la crónica de los hechos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: